sábado, 28 de noviembre de 2009

Maní-as


Ya manosié esta cuestión en una entrada anterior. No faltará al que le suene fachistoide, exagerado, rompepelotas y hasta con tintes histéricos. Sin embargo, opino que a todos nos sucede más o menos lo mismo: Odiamos que el mundo no esté diseñado de acuerdo al pedo que nos dá vueltas como vaca en celo dentro del balero. De todos modos, y sin perder de vista lo espinoso de la cuestión, vuelvo a la carga sobre el asunto de las manías, obsesiones, tics o como mierda quieran llamarle.
Esos pequeños caprichos con los que uno rompe las pelotas de los seres que lo rodean.

Mi humilde y odioso listado:

  • Odio el contacto físico con extraños en lugares públicos, en especial en el transporte. No importa el género del invasor. ¡No me toquen, carajo!
  • Si voy de visita a una casa en donde hay una repisa con muñequitos desordenados, haré lo imposible para, sigilosamente, acercarme y formar una hilera perfecta. ¡Tomando distancia, señores!
  • Los archivos de la computadora deben tener todos, sin distición de raza ni credo, su respectiva extensión en letras minúsculas. Con los mp3 soy especialmente riguroso: Todos deben, además de tener el nombre del intérprete perfectamente escrito, la data del año en que se editó originalmente el disco y el nombre del álbum. Que lo parió, buscar esa data me encanta.
  • Luego de tomar una ducha, el baño debe quedar en impecables condiciones. Con sus azulejos y cerámicas perfectamente secos y libres de cualquier elemento perturbador como ser toallones recién usados, bollos de ropa para lavar o potes de shampoo chorreados. Ni hablar del espejo, quien debe ser una invitación a usar anteojos negros.
  • Detesto el contaco físico también en el laburo. Me resultan asquerosamente insoportables aquellos que vienen a preguntarte algo y que, a modo de empatía, te apoyan la mano en el hombro o similar, o te ponen cara de oveja degollada cuando requieren de los conocimientos de uno para salirse de un quilombo.
  • Me muerdo los labios cuando estoy nervioso ¿y que?
  • Es in-so-por-ta-ble estar conversando con alguien y que ese alguien esté tac-tac-tac-tac-tac, tipeando sms's con el puto celular cada dos minutos. Me dan ganas, demasiadas ganas de meterles el maldito teléfono por el orto y que se les salga por la oreja.
  • Absolutamente deleznable es conversar con alguien que no para de mascar chicle. Más cuando se trata de personas que superaron larga y notoriamente la barrera de los 40. Los pendeviejos me resultan patéticos.
  • El dentífrico se utiliza de abajo para arriba, apretar en cualquier lado el envase es signo inequívoco de un desorden psicológico grave.



Quitando estos detalles y cierta tendencia hacia la misantropía, soy una ricurita. Te juro. :P

10 comentarios:

Carla dijo...

Bueno, no sos el único con manías. Ya voy a subir las mias al mi blogci y entre los dos hacemos un Adrian Monk cualquiera, Mejor, imposible. ¡Saludos!

Eclipse dijo...

jajajajaja
muchas cosas son de enfermito, lamento decirlo, pero siempre que alguien hace listas así, me dan ganas de abrazar a la persona en cuestión (olvidate de eso último, no pienso aplicar el contacto físico contigo). no sé, siempre tuve atracción por las personas un poquito obsesivas y me rodée de ellas. en definitiva me parecen interesantes.
pero todos tenemos nuestras obsesiones, yo qué sé.
arriba!

nat dijo...

con el tema de la musica.. te pasaria mi compu y que arregles TODAS las canciones q tengo q dicen cualquier pelotudes.. tengo una que segun mi compu es de los redondos.. a lo cual un amigo siempre q pone a reproducir los redondos me dice ESTA NO ESSSSSSS DEEEE LOS REDONDOS.la puta madre!
ok..=)

jamas voy a entender poque la gente tiene tanto problema con el dentifrico.. no es GRAVE..entiendaaaannnlo!

me rei infinito con lo de la repisa.jaja

besososososo

Selma dijo...

El día que me vaya te vas a dar cuenta quedate tranquilo; sino es por una nota, es la gran ausencia que vas a sentir pelotudito mío, y puedo decirles a tus seguidores que ademas sos muy criticón y rompe pelotas como me decis a mi pero vos sos igual o pero ok? eso no lo contaste Fish...

r.- el corre ambulancias dijo...

me saca, y mucho, entrar al baño y ver la cortina arrugada. que carajo cuesta extenderla?

o que usen mis cosas, esas mias mias, y no las guarden con el mismo amor que le tengo, como mis cuchillos de asador, que caro guardaba sin limpiar, la queria matar!!!!!!!!! aprendio :d

La Rubia dijo...

Con lo del banio, sos el hombre perfecto.
Bueno, sacando lo otro.

Thomas Lommío dijo...

Yo no me puedo dormir cuando la puerda del placard está abierta.
Acomodo los billetes por orden de más roto a más nuevito. Y mis dvd's por orden de preferencia.

Si se me ocurren más, te pego el grito (?)



PD: en mi blog tenés un regalo. No te conozco, pero les hago regalos a desconocidos también =P
Tómalo o déjalo.

Disenchanted dijo...

Tenés un grave problema, chabón. JAJAJA...suerte ¿?

Dani The Fish dijo...

Carla: Vos tenés la manía de cambiar la plantilla. Ahi tenés el punto numero uno. :P

Eclipse: Che, más de enfermo es no reconocerlo, je je...

Nat: A los archivos sospechosos los elimino, guarda que te podrías quedar sin música si paso por ahí. Lo del dentífrico es sencillamente imperdonable y con respecto a la repisa puedo decir que es patético tenerlas desordenadas y ni hablar si además están sucias.

Selma: cri cri cri

Corre: Si Señor! Absolutamente cierta y clarificadora su acotación. Es como la frutilla de la torta. Gracias por comprender.

Rubia: Me molesta la gente que se cree perfecta, también... ja ja ja

Thomas: Gracias por el banner. Disculpá que no lo coloque aquí en mi antro, pero no es el tipo de imagen que utilizaría.

Disenchanted: Es cierto, soy algo asquerosito, pero lo peor es que la gente se acostumbra a mí... ¿no son detestables? je je :P

Thomas Lommío dijo...

Todo bien, señor. Usted es el dueño de su blog, y lo mantiene así, con buen gusto.

Saludos!