No me dejan dormir los gatos de los vecinos que vienen a garchar (y sí, que quieren que ponga... que "vienen a hacer el amor"?) en el jardín del fondo de casa.
Ya estoy preparando un par de molotovs...
No creo que ninguno de los imbéciles que tengo por vecinos, lea esto. Pero si por alguna especie de milagro, eso llegara a suceder, quiero dejar asentado lo siguiente: TENGO A TU GATO EN LA MIRA, SABELO.