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lunes, 25 de enero de 2010
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Ahora me acuerdo...
Que cuando tenía más o menos 5 años, me gustaba mucho andar en triciclo y simular que manejaba un colectivo. Era todo un montaje, una escena fríamente calculada: le pegaba cartelitos al manubrio con el número y el nombre del recorrido y algún repasador hacía las veces de adorno. Y no contento con eso, le contestaba a todo aquel que lo preguntara, que cuando fuera grande sería colectivero...
Que cándidos que éramos cuando éramos chicos... ¿no?
martes, 4 de noviembre de 2008
Una piba de aquellas
La Pichi (la negra)
Te conozco desde hace tanto tiempo que ya perdí la cuenta. Anduvimos en triciclo, jugamos con los Rasti, crecimos, hicimos pelotudeces, hasta veraneamos juntos. Sin ofender a nadie, sos la única mina que hace más de... unos cuantos años... (tampoco vamos a andar mostrando la cédula, joder!) que está conmigo. No nos contamos demasiadas cosas: lo justo y lo necesario, como para no joder, como para seguir cerca. Me olvido de tus compleaños, no te llamo ni por error. Pero cada vez que te veo te doy un beso y un abrazo y ya está.
Estás ahí y Te Quiero. Mucho, mucho mucho.
Vos lo sabés y yo también.
Con eso alcanza.
Chau.
Aguante la pecera
sábado, 1 de noviembre de 2008
Nada personal y a brillar mi amor

Hablando con la Negra, me decía que le gustaba el blog pero que quería ver algo "más personal": La verdad es que acá no voy a mostrar mis miserias. ¿Para qué? Si ya tengo bastante conviviendo con ellas... ¿Para que redactar el cuentito del lado oscuro? ¿Para deprimirte? Es muy fácil jugar al incomprendido, decir que uno tiene algo roto o que la vida te pasó por arriba pero sin pedirte permiso. No estoy descalificando a nadie. Simplemente dejo por escrito que no necesito eso. Todos vivimos la vida como podemos y yo no me voy a quejar de la mía. Lo hecho, hecho está y no puede cambiarse. ¡Mañana es mejor! decía Spinetta, y opino exactamente lo mismo. Hacer un cálculo de probabilidades sobre cuantas cosas podría haber hecho mejor me vendría bárbaro para llenar una planilla de Excel, pero la vida no es parte de una estadística, además si con esos errores le quité momentos de felicidad a alguien... poniéndome a llorar sobre la leche derramada tampoco se los voy a poder devolver. He cometido una infinidad de mamarrachos, pero también aciertos. Tuve que aguantarme dolores y situaciones espantosas que no te las desearía ni en el peor de los enojos. Pero jamás voy a hacer una bandera de eso. Sin embargo, opino que puestos a elegir, prefiero (si es que tengo) encender la luz y brillar un poco. Sé que no voy a encandilar a nadie, pero te juro que tengo lo mío, que de vez en cuando puedo sacar un as de la manga como para que me den de vuelto una sonrisa.
Bueno. Nada más. Soy así. Es lo que hay. Si les gusta bien y si no... no hay problema.
Chau.
Aguante la pecera y los que vienen a tirar algo.
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